Politólogo Efrén González destaca pugna por el poder en el Gobierno

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Ser el número dos del chavismo en Venezuela ha sido el rol de Diosdado Cabello en los últimos años pero en estos momentos busca un papel más predominante.

Desde un principio se opuso al proceso de negociación que auspicia el Reino de Noruega. Dejó claro que en Venezuela no habría elecciones presidenciales y, según recientes reportes de prensa internacional, estaría negociado con la administración de Donald Trump.

Efrén González, politólogo  egresado de la Universidad Central, explica que a la cara visible de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) le importa poco lograr una salida negociada y apuesta por la confrontación. «Es el campo que domina y en el que aspira imponerse», refiere.

Para lograr su cometido cuenta con la ANC, en la que gran parte de sus integrantes esperan los órdenes de Cabello en su búsqueda de nuevos comicios parlamentarios que deslegitimarían aún más a Nicolás Maduro a los ojos del mundo.

González también analiza la personalidad del exgobernador de Miranda. Considera que es un hombre sin carisma ni conexión popular, pero  dotado de un cinismo superlativo,  que le ha permitido manejar los hilos del poder por  20 años en Venezuela.

«Ahora mismo domina el 75 por ciento del Partido Socialista de Venezuela (PSUV) y todas sus estructuras operativas, la ANC y una buena parte de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), a través del Comandante del Ejército, su primo  Rodríguez Cabello”.

Por si fuera, González advierte que «maneja una fuerza paramilitar seleccionada entre los  integrantes del partido que son entrenadas militarmente y luego integradas a las Milicias», asegura el politólogo.

“Es por eso que muestra su músculo a la hora de ser él quien diga cómo y qué se va a negociar. Así le resta peso a quien aún se mantiene en Miraflores”.

Pese a su fortaleza interna Cabello no es el más popular en la militancia del partido rojo aunque es su vicepresidente. Cuando se eligieron las autoridades, en 2008, no estuvo ni entre los 15 primeros más votados en las elecciones internas pero un «dedazo» del fallecido Hugo Chávez lo nombró en el alto cargo.

«Cuando sentado a la diestra de Chávez, éste nombró a Maduro como su sucesor,  Diosdado sintió su propio mazazo en la cabeza. Pero al poco tiempo obligó a Maduro a compartir el poder», explica González.

Ahora Cabello, en medio de la crisis más fuerte en el Gobierno, busca recuperar el terreno perdido. «Cuando Diosdado dice ‘aquí no va a haber elecciones presidenciales (a menos que él sea el candidato), vamos a disolver el parlamento y enjuiciar a los diputados, adelantar las parlamentarias. Estamos preparados para una guerra total’, no miente. Es un león acorralado, que está tan desesperado y no tendría ningún miramiento en entregar a Maduro», concluye González. (Versionfinal.com.ve)

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