“Hay que moverse rápido y buscar recursos en países hermanos porque ya nos quedamos sin fertilizantes, tenemos poquita urea, las semillas, prácticamente 90% de las semillas de maíz hay que importarlas, necesitamos repuestos, maquinarias y equipos”, alertó.

Advirtió que se necesita la ayuda económica, porque es evidente que el gobierno no tiene las divisas para cumplir con el plan de siembra invierno 2018 “y se necesitan al menos $1.500 millones para sembrar dos millones y medio de hectáreas entre cereales, hortalizas, frutas, café, caña de azúcar”.

Destacó que el sector agroalimentario depende casi en 90% de insumos importados y la galopante inflación no permite producir. “Si no trabajamos junto al gobierno y a todos los actores involucrados se nos va a complicar aún más la producción para 2018”.

Por otro lado, catalogó como un gesto histórico que dos organizaciones gremiales como Fedeagro y Fedenaga se hayan unido en una iniciativa que busca atajar la grave crisis alimentaria que afecta a todos los venezolanos.