La Historia Oculta: ¿Dónde están los restos de Ezequiel Zamora? (I)

 

Argenis Agüero.-

Común y oficialmente se ha dicho que los restos del General Ezequiel Zamora se encuentran en el Panteón Nacional en Caracas, hecho que sin duda da por cierto la afirmación del Presidente Guzmán Blanco cunado trasladó unos restos en 1870 afirmando que eran los de Zamora. Sin embargo, surge una duda: ¿son realmente esos los restos de Zamora?

Esa duda no es de reciente data, ya que a finales del siglo XIX el asunto fue objeto de una polémica pública a través de la prensa, en una diatriba protagonizada por el General Guzmán Blanco con varios personajes entre los que destacaron el General Manuel Landaeta Rosales y el Dr. Domingo Antonio Olavarría, discusión que se prolongó hasta los primeros años del siglo XX e involucró al Presidente Cipriano Castro, hasta el punto de que él mismo llevó a cabo una investigación al respecto.

antonio guzmán blanco

Antonio Guzmán Blanco.

El General Eumenes Fuguet Borregales publicó en el diario El Carabobeño (Valencia 07-01-2009) un artículo titulado ¿Los restos del general Ezequiel Zamora están en el Panteón Nacional?, en el cual menciona las dos versiones acerca del destino de los restos de Zamora:

El Congreso en 1864 había dispuesto los honores a la memoria de Zamora. Los generales federalistas Desiderio Escobar (edecán de Zamora) y Ramón García declaran solemnemente, que el 23 de septiembre de 1868, habían exhumados los restos de Zamora en San Carlos, trasladados a Valencia, recibidos pomposamente por el gobierno presidido por Isidro Espinoza, permaneciendo en capilla ardiente en el Cuartel de Artillería para ser llevados por el general Rafael Carabaño hasta la iglesia de La Victoria, donde fueron depositados temporalmente hasta el traslado a Los Teques. La otra versión nos indica que Guzmán Blanco, sosteniendo la autenticidad de los restos, informaba que había autorizado al general Luis Caspers Zamora (sobrino del caudillo) y al doctor Montenegro para realizar la exhumación el 4 de abril de 1870, el señor Carlos María Oviedo trató de indicarle a Montenegro la negativa de la ubicación de los restos, éste le contestó que no lo contrariara. Esos restos fueron depositados provisionalmente en la iglesia de San Juan, para seguir en septiembre a Valencia, Puerto Cabello y embarcados a La Guaira, quedando depositados en la iglesia parroquial hasta el 13 de noviembre de 1872, fecha de ingreso al Panteón Nacional. En junio de 1904 el presidente Cipriano Castro, acompañado del doctor Montenegro testigo del momento fatal, visitó en San Carlos el sitio de la muerte de Zamora; preocupado por conocer la veracidad sobre los verdaderos restos del caudillo federal, escribió en la prensa solicitando información de los historiadores y testigos. Según el historiador, el general Manuel Landaeta Rosales (27/12/1847 – 13/8/1920), los restos del líder federal fueron exhumados en 1868 por el general Desiderio Escobar, llevados a la iglesia de La Victoria y de allí trasladados por el sacerdote Gerardo Larrain a la sacristía de la iglesia de Los Teques, colocados el 19 de abril de 1869 (…) Según Landaeta Rosales, los restos de Zamora colocados en Los Teques se encuentran desaparecidos desde 1894; los historiadores indican que Guzmán Blanco no estuvo presente en el momento de la exhumación, donde presuntamente se llevaron otros”.

manuel landaeta rosales

Manuel Landaeta Rosales.

La versión más conocida es la que afirma que los restos del caudillo federal están colocados en el Panteón Nacional. El origen de esta versión surge en marzo de 1870, cuando Guzmán Blanco en plena campaña militar de la denominada Revolución de Abril pasó por San Carlos y en esa ocasión ordenó extraer los restos de Zamora para llevarlos a Caracas, bajo la premisa de que era él (Guzmán) uno de los pocos conocedores del lugar donde estos habían sido enterrados por orden suya el mismo 10 de enero de 1860.

No obstante, existe otra versión donde se afirma que los verdaderos restos no fueron encontrados por Guzmán en 1870 porque ya habían sido exhumados, dos años antes (en 1868) por los líderes de la Revolución Azul, quienes los trasladaron hasta Los Teques y luego se extraviaron en el camposanto de la iglesia principal de esa ciudad. Quienes sostienen esta versión afirman que no obstante estar consciente y en cuenta de la acción realizada en 1868 por los líderes de la Revolución Azul en relación al traslado de los restos zamoranos, a quienes en ese momento él combatía para desplazar del poder, Guzmán Blanco montó un show político para hacer creer al sentir zamorista que él era el responsable de rescatar los restos del caudillo federal, apropiándose así de la valoración por Zamora que existía en las tropas y en sectores populares.

Domingo Antonio Olavarría.

Domingo Antonio Olavarría.

En función de despejar la polémica surgida entre ambas versiones apelamos a la revisión de los documentos históricos donde aparece el testimonio de personas de esa época que pueden contribuir a aclarar los hechos.

En el archivo “Guzmán Blanco” que reposa en la Fundación Boulton, hay un documento de 15 folios titulado “Zamora, Ezequiel (Exhumación), 1870”, en este se encuentran varias comunicaciones escritas intercambiadas entre Guzmán Blanco y los Generales que él comisionó para la exhumación de los restos de Zamora; en ellas quedan evidenciados los hechos en torno al traslado de los restos al Panteón. Guzmán llegó a San Carlos el 27 de marzo de 1870 y ese mismo día, infructuosamente, intentó sacar los restos y no lo logró, lo cual quedó asentado en un acta o boletín redactado por su Secretario el Dr Pedro Bermúdez Cousín:

E.E. U.U. de Venezuela = Ejército Constitucional de la Federación = Secretaria Gral. = Cuartel Gral. En San Carlos á 27 de Marzo de 1870 = Ciudadanos Grales. Luis R. Caspers i José Manuel Montenegro = Habiéndose dirigido el Ciudadano. Gral. Antonio Guzmán Blanco, en su entrada á esta ciudad, antes que al alojamiento que se le previa preparado á la casa en cuyo solar recordaba muy bien había sepultado él mismo el cadáver del valiente Ciudadano Gral. Ezequiel Zamora, señaló en dicho solar el sitio en que había tenido lugar el acto, i preguntó a los dueños de la casa, si era de allí que habían sido exhumados los restos que fueron conducidos desde san Carlos hasta el Estado Bolívar por el Ejército reconquistador en la revolución pasada; i como se le contestase, sin ninguna vacilación negativamente, i señalándose otro punto que quedaba en otro solar de la propia casa, como el en que se había practicado la expresada exhumación, procedió en persona á remover la tierra, auxiliado por muchos amigos hasta que se encontraron algunos huesos humanos, en cuyo estado i para continuar la operación con más cuidado, fue suspendida esta, dejándose una guardia; para en la necesidad de continuar marcha el Ciudadano. Gral. Guzmán Blanco para el centro de la República, por exigirlo así las atenciones de la guerra, confiere a UUs. la honrosa comisión de continuar la exhumación de tan preciosas reliquias; i no dudando que UUs., de la familia del héroe el uno, i amigo i compañero el otro, la aceptaron con gusto, i en esta virtud, me ha ordenado comunicarlo a UUs. así, a fin de que sin perder instantes cumplan el encargo que se les confía, dando cuenta de todo al Cuartel Gral. Dios i Bermúdez = por el Secretario Gral. en Comisión – Pedro Bermúdez Cousin”.

Guzmán se trasladó luego a Tinaco, donde se instaló a esperar la continuación de las excavaciones que se suponía darían con los restos zamoranos, dejando encargados de dicha tarea al General José Manuel Montenegro (sancarleño testigo presencial de la inhumación en 1860) y al Gral. Luis Casper, sobrino de Zamora. Luego de transcurridos tres días sin recibir información, con gesto casi desesperado, Guzmán escribió a sus comisionados el siguiente oficio:

Tinaco Marzo 30 de 1870 = Ciudn°. Gral.  Luis R. Gaspers = Mi estimado amigo = Estoi deseoso de conocer el resultado de la comisión que te conferí en esa ciudad respecto á la exhumación de los restos del Valiente Ciudn°. en el lugar que señalé i que según nos explicaron no es el mismo de dónde sacaron los que han sido conducidos hasta “Los Teques” = Creo que ha habido ya sobrado tiempo para que practiques la operación i para venir a reunirte conmigo; pero viendo que te dilatas, te dirijo esta carta preguntándote ¿qué has hecho en la importante comisión que te he conferido?  ¿Dónde están los restos de Zamora?  ¿Cuándo llegas a mi Cuartel General o me escribes sobre el resultado de esa comisión? = Esta carta se dirige también a nuestro amigo el Gral. J. Manuel Montenegro que recibió el mismo encargo; i  tú cuenta siempre con tu affm°. [Afectísimo] amigo = Guzmán Blanco”.

En respuesta a la presión de Guzmán Blanco, el Gral. Caspers le escribe:

San Carlos 1° de Abril de 1870.

Mi estimado General amigo.

En cumplimiento de la comisión que U. Dejó a mi cargo, procedí á  abrir  la sepultura en el lugar, i conforme U. Me ordenó. El resultado fue haber encontrado una cantidad de huesos que no he podido determinarlos, bien, ya por  carecer de conocimiento en la materia, como por que están todos despedazados, no obstante, el cuidado con que he practicado la excavación. También abrí la otra sepultura que U. Me dijo pero nada encontré en ella.

No contento con esto, i de acuerdo con Montenegro, hemos hecho una gran excavación que ocupa todo el centro del solar haber si encontrábamos indicios más positivos para el esclarecimiento de este asunto. Todo fue inútil, i después de un trabajo constante de cuatro días, no hemos alcanzado otro resultado que, el de los huesos de la primera sepultura, los que pondré hoy en la urna, i entregaré al Gral. Gil, conforme U. Me manifestó que lo hiciese.

Soi su afmo. amigo i compañero.

Luis R. Caspers”.

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