Teófilo Rangel recibe homenaje de su pueblo adoptivo al partir a la casa de Dios

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Carlos Hernández.-

San Carlos, enero 21.- (Las Noticias de Cojedes).- El ex alcalde de San Carlos, Teófilo de Jesús Rangel, quien falleció el pasado lunes 20 de enero de 2020, ha sido objeto de homenajes y reconocimientos por parte del pueblo sancarleño por haber sido un hombre entregado al trabajo social, político, a la promoción del deporte y la cultura y a la producción agropecuaria.

Su deceso ha causado conmoción en medios políticos, sociales, económicos, culturales, deportivos, comunitarios, en virtud de que siempre mantuvo su trato cordial con las personas, con respeto y consideración en medio de todas las circunstancias y diferencias.

A la sala del velatorio, en la avenida Ricaurte de San carlos, se dieron cita personalidades de todo el estado Cojedes, quienes fueron sus amigos, donde se rezó el santo Rosario y oraciones por el eterno descanso de su alma, destacándose la presencia del Padre Oswaldo García «Capochito».

Teófilo Rangel, oriundo del estado Trujillo, llegó a Cojedes hace más de 40 años, donde estableció su familia, tierra donde luchó en defensa del campesino y del productor agropecuario, fue un agrotécnico al servicio del desarrollo regional, pero sobre todo fue un batallador contra el latifundio, por la justicia social y los derechos humanos.

Fue concejal del municipio San Carlos y luego alcalde reelecto en esta capital cojedeña, desde donde promovió las famosas Ferias del Mango, la Vuelta Ciclística a Cojedes, hizo el Monumento al Mango en la redoma que hoy identifica a San Carlos a nivel nacional y mundial. Edificó la capilla Dr. José Gregorio Hernández, su paisano trujillano a quien veneró por su condición de santidad; así como la sede de la Policía Municipal, emprendió la Planta procesadora de pulpa de frutas, especialmente para el mango; hizo un trabajo de ordenamiento del municipio, servicios públicos, vialidad urbana y rural, salud, educación, entre tantas otras cosas.

Siempre fue un atleta. Se le veía por las calles de San Carlos en sus diarias prácticas de trote. Fue un político honesto. Un servidor público atento. Un aliado de la cultura. No se contaminó con el endiosamiento en el cual caen muchos jerarcas del poder público. Su nombre será recordado por los sancarleños y cojedeños en general.

Sus restos permanecerán en el campo santo de San Carlos, y a Dios elevamos nuestras oraciones para que le de la luz y su alma -gracias a su misericordia- repose en la paz de los justos. Descansa en paz, Teófilo… ¡Cúmplase!…