La fuga de nuestros mejores talentos

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Francisco Aguiar, joven educador cojedeño.

Francisco Aguiar.-

El recurso más importante que tenemos –el recurso humano y de los más talentosos– inevitablemente forma parte de la diáspora venezolana y, por más que se quiera, no se puede renovar con facilidad. Es triste que las personas más capacitadas, las más aptas en las distintas áreas del saber, tengan que salir al exterior por falta de oportunidades.

Cómo se puede renovar el talento del clarinetista Daniel Simón Suárez, si pocos ejecutan el clarinete de la forma que él lo ejecuta. Daniel Simón debería estar promoviendo el desarrollo de nuestro Sistema Nacional de Orquestas, pero no le quedó otra opción que partir a Francia: vive en París desde hace tres años.

Cómo se puede renovar el virtuosismo de la cirujana Amanda Díaz, de buenas a primeras, si es una de nuestras médicas de mayor prestigio. La cirujana Díaz tuvo que posponer su sueño de especializarse en neumonología gracias al descalabro político de la nación que le vio nacer. Hoy vive con su esposo y su pequeño hijo en Paramaribo – Surinam.

Cómo se consigue, a la vuelta de la esquina, a un hombre multifacético del calibre de mi buen amigo Reinaldo Jiménez. Reinaldo es periodista, abogado, docente universitario y actor de teatro. Hoy vive en Madrid – España. Ojalá que cuando la democracia se restablezca podamos realizar, en una de las salas de Puerto Cabello, el proyecto teatral que pospusimos.

Cómo se reemplaza, en corto plazo, el talento de Angélica Alvarado Páez en el área de la docencia. Angélica es una de las profesoras de matemáticas más destacadas del estado Carabobo y tristemente el país perdió este gran talento por no proporcionarle las condiciones mínimas para vivir con decoro… mi colega y amiga desde hace un año y nueve meses vive con su familia en Chile.

Cómo se reemplaza, en poco tiempo, el talante jurídico del abogado quiboreño Anzonnick Rivero, si cierran las carreras universitarias por falta de profesores y de matrícula. (De los salones de la Facultad de Derecho de la UNELLEZ – San Carlos quedan en pie un 25 por ciento aproximadamente). El abogado Rivero vive desde hace más de un año en Perú, cuando debería estar ejerciendo el derecho en su Quibor natal.

Cómo se sustituye, de la noche a la mañana, a los odontólogos cojedeños José Gregorio Díaz y Francisbeth Aguiar, cuando la carrera de odontología es imposible de costear y cuando talentos como el de ellos no se encuentran con facilidad. Estos dentistas están viviendo en Chile y la isla de Trinidad y Tobago respectivamente.

Cómo se suplantan a los docentes que están desparramados en el mundo. La ausencia de docentes es tan alarmante que muchos planteles educativos han optado por permitir que padres y representantes den clases para que los muchachos no pierdan el año.

Cómo se sustituye a los cientos de miles de talentos venezolanos – en su mayoría jóvenes – que por las razones migratorias hartamente conocidas tuvieron que salir del país. Lo lamentable es que la mayoría no ejercen su especialidad en el extranjero: como es el caso del mecánico de motos de baja y alta cilindrada John Manuel Tellez, que llegó hace unos meses a la ciudad de Cartagena para trabajar en una marquetería o como mi propio caso; pasé de profesor de Castellano y Literatura a vendedor ambulante de medicina naturista.

No sé si la cúpula que ostenta el poder en Venezuela caerá en una semana o en cincuenta años, lo que sí sé es que el enorme hueco que genera la salida en masa de nuestros mejores talentos no será fácil de llenar.