Obispo de San Carlos reconoce labor de sacerdotes y los invita a no tener miedo ante las tormentas del mundo

0
699

Carlos Hernández.-

San Carlos, abril 9.- (Las Noticias de Cojedes).- Con motivo de celebrarse el jueves santo el día en que Nuestro Señor Jesucristo instituyó la Eucaristía y el sacramento del Orden Sacerdotal, Monseñor Polito Rodríguez Méndez, Obispo de la Diócesis de San Carlos, estado Cojedes, hace llegar un mensaje de estímulo, fe, esperanza y ánimo a continuar en la tarea que Dios les ha encomendado al llamarlos a la predicación del Evangelio.

«Hermanos presbíteros e inmediatos colaboradores del Obispo, es necesario formar la conciencia, para caer en cuenta que es Dios quien te ha llamado, para ayudar a construir su reino desde la Iglesia. Reino de justicia, de libertad, de verdad, de vida, de solidaridad y de amor».

Para ello Monseñor Rodríguez resalta la importancia del discernimiento constante para examinar el espíritu.

Ante los retos que implica abordar a la humanidad en todas sus dimensiones, el prelado exhorta a los sacerdotes a crear valores y principios que los ayuden a rescatar la dignidad humana y les exhorta: «No tengan miedo hermanos sacerdotes ante las grandes tormentas que el mundo pudiera presentarles. Estoy seguro que con la gracia de Dios, una conciencia bien formada y una auténtica espiritualidad se podrá ir adelante».

Asimismo, los animó a volver siempre sus miradas a sus raíces con ojos de gratitud (familia, movimientos de apostolado, comunidades) por todo el bien recibido «incluso cuando los han corregido y les han hecho ver el camino que tienen que recorrer».

GRACIAS, MUCHAS GRACIAS

Como Obispo de San Carlos, Monseñor Polito Rodríguez dice a cada uno de los sacerdotes en las distintas parroquias de Cojedes: Muchas Gracias. Resalta la generosidad de estos servidores de Cristo en los bautizos que realizan, en la Santa Misa que celebran, por las confesiones, por las visitas a los enfermos y el sacramento de la Unión, por bendecir personas a través del sacramento del matrimonio, por catequizar y evangelizar a las comunidades. «Gracias por ser sacerdote al servicio de esta Iglesia de San Carlos – Cojedes. Gracias por desgastarte como hace una vela cuando se enciende, ella da luz a los que están a su alrededor, pero poco a poco se va desgastando para que otros tengan luz».

Les recuerda que hay grandes retos para la Diócesis de San Carlos, entre ellos asumir el Plan Integral Pastoral Diocesano para una Iglesia en Salida (2020- 2025) que contempla varias dimensiones, como son: «el Anuncio, estructurado en el Kerigma, los itinerarios de iniciación cristiana y el Instituto de Pastoral. Una segunda dimensión nos centra en la comunión, con sus diversas instancias. Es decir, que dicha comunión se desprende de la íntima relación existente en la Santísima Trinidad, pasa por la comunión con la Iglesia Universal y en lo particular por el Obispo como cabeza de esa comunión y que se concretiza a nivel parroquial en los consejos de pastoral parroquial, consejos de asuntos económicos, pequeñas comunidades cristianas y las pastorales. Una tercera dimensión nos orienta al aspecto social, que no es otra cosa que el servicio a los más pobres, para ello debe jugar un papel determinante las caritas diocesanas y parroquiales. Como última dimensión, el plan pastoral nos lleva una vida espiritual y celebrativa. Es imperativo que cada sacerdote viva una verdadera vida espiritual en medio de los fieles que se les ha encomendado y junto a ellos celebren los grandes misterios de fe que el Señor nos propone en medio de su Iglesia».

Rodríguez Médez también llamó a los laicos a orar por los sacerdotes y ayudarlos en sus necesidades, incluso económicamente pues ellos no gozan de ningún sueldo, sino que están al servicio de la comunidad por amor a Dios, a la Iglesia y por la consagración que han recibido.

Invitó a la comunidad a luchar por crear una cultura vocacional y así muchos de nuestros jóvenes ingresen a los seminarios y poder contar en un futuro cercano con suficientes sacerdotes para atender todo el estado en sus necesidades espirituales.

Finalmente el Obispo de San Carlos animó a sus sacerdotes a amar y servir sin reparos al pueblo que el Señor les ha encomendado y que cuiden una verdadera amistad con Jesús.