Nuestra confianza debe estar puesta en Dios: «El Señor es mi Pastor nada me falta»

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Carlos Hernández.-

San Carlos, mayo 18.- (Las Noticias de Cojedes).- El Salmo 23 (22) «El Señor es mi pastor», del Rey David, es una expresión del autor, que demuestra su confianza en Dios:

«El Señor es mi pastor, nada me falta. En prados de hierba fresca me hace reposar, me conduce junto a aguas tranquilas, y repone mis fuerzas. Me guía por la senda del bien, haciendo honor a su nombre.

Aunque tenga que pasar por un valle tenebroso, nada temeré: porque tú estás conmigo; tu vara y tu cayado me dan seguridad.

Me preparas un banquete para envidia de mis adversarios, perfumas con ungüento mi cabeza y mi copa rebosa.

Tu amor y tu bondad me acompañan todos los días de mi vida; y habitaré en la casa del Señor por días sin término».

Es una bella expresión literaria con un alto grado de espiritualidad, confianza en Dios y seguridad en su protección. El autor refiere la paz, como bien que se alcanza al poner toda su esperanza en Dios; y declara su firmeza en el gozo del amor de Dios y en la vida eterna en la casa del Señor.

Así me declaro (quien redacta), porque en Dios reposa también mi vida y toda mi esperanza, y es mi intención transmitir a los demás -con el amor que Dios nos inspira a dar- a través de todos los medios, que la plenitud y la felicidad sólo se alcanza en la medida en que Dios habita en nuestros corazones. Como ovejas del redil del Señor debemos confiar en que con el pastor (Cristo es el Buen Pastor) nada nos faltará.