Por cuarta vez gobierno de Maduro intentó registrar nueva junta directiva de Monómeros

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Por cuarta vez el gobierno de Nicolás Maduro intentó registrar una nueva junta directiva de Monómeros, filial de Pequiven en manos de la oposición desde abril de 2019, cuando el gobierno del expresidente Iván Duque reconoció a Juan Guaidó como presidente.

La compañía de fertilizantes ha dicho que, a pesar de que el recién electo presidente de Colombia Gustavo Petro retomó relaciones diplomáticas con Venezuela, seguirá en manos de la oposición debido a las condiciones que genera la licencia del Departamento del Tesoro de Estados Unidos vigente hasta junio de 2023.

El diario colombiano El Heraldo informó que la Cámara de Comercio de Barranquilla (CCB) negó la inscripción de una nueva junta directiva de Monómeros, una solicitud presentada por el gobierno de Nicolás Maduro como un intento por recuperar el control de la compañía. La negativa de la CCB fue notificada a Monómeros el 11 de agosto.

La empresa publicó un comunicado la tarde de este 12 de agosto en el que señalaba que desarrollaban sus actividades comerciales y operativas de “manera habitual”.

El gerente general de la compañía, Guillermo Rodríguez Laprea, dijo al diario El Heraldo que la empresa emprendió las respuestas que corresponden oficialmente y que es la cuarta vez que se intenta algo similar por parte del Gobierno de Maduro.

La empresa ha estado envuelta en una pugna de intereses que son diversos. Desde las acusaciones entre diputados de oposición, que consideran que la designación de la junta directiva actual se debió a intereses meramente políticos, hasta el deseo de Maduro por recuperar el control de la empresa.

En entrevista a Crónica.Uno el gerente general de Monómeros dijo que se habían reunido con parte del equipo de Gustavo Petro y habían manifestado su intención de trabajar en conjunto y que esperaban que este nuevo periodo se convirtiera en un eventual auxilio crediticio desde la banca del Estado a la compañía.

Monómeros estuvo sometida a control por un año por parte de la Superintendencia de Sociedades de Colombia luego de que atravesara problemas de liquidez, incumplimiento en protocolos de transparencia y denuncias de corrupción por parte de trabajadores. Sin embargo, la empresa informó el 9 de agosto que la medida había sido levantada.

A partir de ahora estará sometida al grado de supervisión de vigilancia. “La veracidad, transparencia y cumplimiento de nuestros procesos nos dan un nuevo logro. Celebramos esta gran noticia”, dijo en su cuenta Twitter la empresa.